Encias inflamadas y sangrantes remedios caseros

Muchas personas padecen diariamente molestias con las encías inflamadas y sangrantes. Normalmente ello se debe a que padecen problemas de gingivitis, que en estados más severos de la enfermedad conducen a una enfermedad periodontal.

La gingivitis es un proceso que se va desarrollando en nuestro aparato bucal motivado principalmente por una ausencia o incompleta higiene bucal.

Muchos son los remedios caseros o populares que se aplican para paliar los efectos de unas encías inflamadas y sangrantes. En este artículo haremos una reseña de los más populares.

 

Remedios caseros para las encías inflamadas y sangrantes

Cepillado diario: El  mejor remedio que podemos aplicar a nivel doméstico es una limpieza bucal diaria después de cada comida.

Enjuagues de agua y sal: Realizar enjuagues dos veces a día con una mezcla de agua a temperatura normal y sal. Con ello conseguiremos reducir la inflamación de las encías y aumentar el riego sanguíneo hacia las encías.

Pasta de bicarbonato de sodio: Crea una pasta con agua y bicarbonato de sodio y aplícalo sobre las encías, con ello favoreces la eliminación de las bacterias atacan a las encías. Este también es un método de los conocidos como remedios caseros para blanquear los dientes.

Consumo de alimentos ricos en Vitamina C: La vitamina C tiene muchos beneficios entre los que se encuentran el ser un reparador del tejido.

Disminución de la tensión y el estrés: El estrés es un factor que influirá muy negativa en el desarrollo de unas encías inflamadas por lo que se recomienda tratar de llevar una vida tranquilla y lo más sosegada posible. Como para todo el organismo la ansiedad es una mala aliada.

Consumo de alimentos ricos en vitamina D: La vitamina D tiene efectos anti-inflamatorios. La opción más viable para aportar al organismo esta vitamina es la exposición al sol.

Durante el embarazo es bastante habitual que las personas que van a ser mamás tengan las encías inflamadas sangrantes y muy sensibles, ello es debido a que se produce un aumento del riego sanguíneo a todas las partes del cuerpo, incluida esta zona de la boca. Ello unido a que en esta etapa de la mujer los niveles de progesterona son muy elevados y por consiguiente se produzca una reacción más virulenta a la placa bacteriana.

Una vez que la mujer da a luz, estas molestias desaparecen pero de no ser así, se debe acudir al dentista con el fin de evitar males mayores.

La visita al dentista debe ser algo habitual y común cosa que, por desgracia, es una costumbre aun no arraigada en la sociedad. Al menos dos veces al año se debería hacer una revisión ya que enfermedad periodontal pronosticada a tiempo tiene fácil solución y casi todas las veces no implica perdida de ninguna pieza dental.